Tres mujeres —Mistral, Caffarena, Violeta Parra— inscritas en la ciudad de modos desiguales. Una lectura crítica de cómo Santiago recuerda y olvida a sus protagonistas.
Algunas figuras femeninas tienen monumentos. Otras apenas placas. Otras ninguna. El recorrido pone en tensión la jerarquía de los homenajes urbanos y la pregunta política de a quiénes la ciudad decide hacer visible.